16 de mayo de 2014

Lágrimas

Bañan las mejillas con sabor salado. Hago una fuerza inmensa para que no salgan, pero ellas encontraron la llave que abre la puerta.
Se adueñan de mi rostro de un momento a otro, y cuando secan pareciera que mi cara hubiese quedado petrificada.
A veces caen tan rápido y sin pensar que hasta creo que van a hacer un mar en el mundo donde me encuentro y me voy a ahogar.
Son como los pulpos, pocas veces te atrapan pero cuando lo hacen...¡apáñatelas para soltarlos!
Como cuando un pozo lleva vacío años y un día empieza a salir agua, así son mis lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario