Y esta casa sin hogar, cada día mas vacía...el silencio se convierte en gritos de una amarga inestabilidad que flota en el aire.
Como alma en pena vagan los habitantes y al encontrarse, miradas de odio y rencor se cruzan en sus caminos.
Así siempre, sin más... esto no es vida.
Y yo, lloro, la impotencia llega a mi, y mi mente ya no es capaz de pensar; me vuelvo estúpida, ni siento ni padezco...
No hay comentarios:
Publicar un comentario